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Una comida sin postre es como un traje sin corbata”

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Como elegir un buen vino rosado

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¿Qué tiene que tener un vino rosado para ser bueno? El experto en vinos y director de Wine Up Joaquín Parra nos explica ¿cómo saber qué un vino rosado es bueno?

Antes de comenzar con las recomendaciones sobre una buena elección de un vino rosado, el autor del Manual de cata. ¿Es bueno este vino?, libro didáctica que nos enseña todos los trucos para saber apreciar los vinos,  considera que hacernos ésta pregunta es díficil de responder porque depende del uso que se le vaya a dar, la fecha en la que se consuma, el gusto de quien lo toma…. Todo depende del gusto de cada consumidor, si bien, los vinos rosados tienen la doble virtud de tener precios “razonables” y gustar a casi todo el mundo (siempre que haya detrás una buena elaboración).

En contra, los vinos rosados tienen una vida muy corta, prácticamente no llegan al año de su cosecha en buenas condiciones salvo alguna excepción como los rosados fermentados en barrica y espumosos.

Primeras apreciaciones para elegir el mejor vino rosado

Para valorar en su justa medida, es imprescindible conocer el proceso de elaboración de un vino rosado. Resumiendo todo lo que se puede, un rosado es un tinto con una maceración de horas con los hollejos (piel de la uva). Si prolongamos el tiempo, en lugar de rosado tendremos vinos tintos, de ahí que podamos encontrar vinos rosados más pálidos y otros con más color. Esto va a depender del tiempo de maceración del mosto con los hollejos y de la variedad de uva con la que se ha elaborado. También es importante saber que salvo alguna variedad de uva tinta, la inmensa mayoría son de pulpa blanca (es decir, dan mosto blanco) y es en la piel donde se encuentra el color, sustancias aromáticas, taninos y otros compuestos.
Los vinos rosados empiezan a perder cualidades en el verano posterior a su vendimia, por lo que es imprescindible conocer el año de cosecha para elegir el vino correctamente (salvo la excepción mencionada). De ahí que en breve comenzaremos a ver rosados de la cosecha 2011 y éstos estarán “en buena forma” hasta junio o julio de 2012.

Fase visual para catar un vino rosado

Visualmente, el vino rosado tendrá una gama cromática que va desde el violeta, pasando por el color fresa, hasta el color piel de cebolla o ámbar. En el momento que el vino comienza a tomar un tono anaranjado no es necesario ni descorchar la botella para saber que está totalmente fuera de juego. También hay que tener en cuenta para elegir un vino rosado que el color va a variar de acuerdo al tipo de uva, por lo que un rosado de Syrah siempre será más intenso en color que uno de garnacha sin que esto indique que uno es mejor que el otro o viceversa. Lo mejor es “comprobarlo en la copa y experimentarlo en primera persona”.

Fase olfativa

Olfativamente, los vinos rosados son vinos muy agradables, con mucha fruta roja y negra, fruta del bosque, muy fresca, con buena acidez… Podríamos decir que el olor común es el de “chucherías” fresa acida, regaliz, chicle de fresa… y según variedad matices florales.

Fase gustativa

En boca, los vinos rosados gustan a todos. Destacan por su acidez y frescura acompañados de buena intensidad aromática y un retrogusto potente que nos devuelve la gama de olores que percibíamos en nariz. Son vinos que nos van a acompañar muy bien en una reunión informal, en una barra, con un aperitivo y también en una comida o cena formal.

Es muy importante la temperatura de consumo, entre los 6-8 grados es lo ideal, aunque podemos elevar dos grados si es un rosado fermentado en barrica.

Maridaje del vino rosado

Hablando de armonías, buscaremos platos similares a los de los vinos blancos  pero con mayor intensidad de sabor. Por ejemplo, los pescados blancos o pescados marinados van bien con vino rosado, pero también podemos atrevernos con un buen salmón a la plancha o un atún. Por supuesto, los vinos rosado maridan con paellas y arroces. También pueden acompañar un buen queso manchego (mejor semi-curado).

Con carnes, me quedaría en el pollo o el conejo en platos no excesivamente condimentados. Unas croquetas con gambas y rape van de vicio, o una vieira rellena… y vuelvo a hablar de las conservas en lata como unas navajas o almejas, por supuesto, berberechos.

Texto elaborado por Joaquín Parra, Director de Wine UP Consulting, autor del Manual de Cata ¿Es bueno este vino?